Hace cinco años Ana María Béjar se especializó en el diseño de muebles, mientras estudiaba arquitectura en la universidad. Una profesión que aprendió de sus padres, Johny Béjar y María del Pilar García, creadores de la mueblería Diarte. “Crecí en un ambiente en donde los muebles eran parte fundamental de mi vida, jugando a las escondidas en el almacén y durmiéndome en las camas como si fuera un maniquí”, recuerda Béjar, quien realiza una maestría en Diseño Interior, en el Politécnico de Milán, Italia.

Uno de sus diseños mejor logrados es la cama cuna, un mueble en el que el espacio del bebé es del tamaño estándar de un colchón de cuna, en el cual además hay espacio para un repisero de juguetes, un escritorio con un velador pequeño, y una cajonera. “Cuando el bebé crezca, se la desarma y tiene todo lo que necesita un niño hasta los 6 u 8 años aproximadamente”, dice.

Su línea de diseño se inclina hacia el eclecticismo, que es la fusión estudiada y hábil de varios estilos de diseño creando espacios únicos y personales.

“Toda mi vida veía a mi mamá realizar los diseños de los muebles e interiores a mano, con una habilidad increíble que su trabajo parecía un hobby. Así, desde pequeña fui interesándome en su trabajo, siendo ella mi guía y mi inspiración”, sostiene.

Luego de vivir en Europa, Béjar afirma que se ha enamorado del estilo francés, los colores pasteles y los tapices estampados en colores claros.

Fuente: eluniverso.com